Volviéndose minimalista. Usa una instalación de almacenamiento.
Imagina el momento en que quieres usar algo, se te ha acabado y no te queda nada. Eso puede parecer molesto, o incluso aterrador.
Es cierto que no abastecerse significa comprar artículos cada vez que se te acaban. Comprar al por mayor puede parecer más inteligente, pero ¿con qué frecuencia comprar menos causa un problema importante? ¿Siempre usas todo lo que compras al por mayor sin desperdiciarlo?
Los artículos que compras al por mayor o que rara vez usas terminan ocupando o desordenando tu hogar y tu espacio de trabajo. Gastas dinero en espacio para almacenarlos. También agotan tu energía y tiempo tratando de usarlos, organizarlos o buscar artículos.
Excepto por los suministros de emergencia para desastres naturales, realmente no tienes que abastecerte. Casi cualquier cosa que necesites se puede comprar, pedir o alquilar cuando sea necesario.
Intenta pensar en tu supermercado de barrio como una extensión de tu propio refrigerador, y considera a los minoristas en línea como tu gigantesca instalación de almacenamiento personal. Puedes liberarte del hábito de abastecerte en exceso de artículos cotidianos. Piensa en estos negocios como servicios que guardan una gran cantidad de productos en tu nombre por unos pocos centavos al día. Puedes pedirles o visitarlos cuando necesites algo. Esto te libera de la ansiedad de pensar que tienes que comprar todo por adelantado. Dejas de perder tiempo, energía y dinero administrando artículos. Esto crea espacio tanto en tu vista como en tu mente, y tu espíritu se asienta naturalmente. Como resultado, comienzas a reconectarte contigo mismo.
Tener menos en tus alacenas y armarios también significa que pasas menos tiempo pensando en cómo organizar las cosas, creando espacio para que te veas a ti mismo tal como eres. Elegir no almacenar cosas indiscriminadamente es una forma de nutrir tu propio corazón y mente.

